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Juan Mario de la Espriella Salcedo (1973 - ) Un acordeón nacido en la sabana que llegó al vallenato para quedarse

Fuente: Adrian Camilo Lanzziano Lanzziano | Fecha: 2005-12-13 | Visitas: 33510

Juan Mario de la Espriella Salcedo (1973 - ) Un acordeón nacido en la sabana que llegó al vallenato para quedarse

El acordeón de Juancho de la Espriella es notable dentro de muchas que hoy hacen aportes al folclor de la tierra de Francisco el Hombre, su estilo alegre, picado, siempre esta acompañando melodiosamente la voz y sus remates conservan la cadencia vallenata; además esta bien compenetrado con la percusión logrando gran armonía al momento de hacer los cortes. Sus notas tienen buen contenido vallenato al estar siempre exponiendo los bajos del acordeón, algo que ha rescatado y con sus melodías sencillas pero cadenciosas logra tener mucha aceptación dentro del exigente publico vallenato. Su origen sabanero le hace grandes aportes a la hora de combinar el vallenato con los instrumentos de viento. Pero lo mas importante de el, es su sencillez, calidad humana y su búsqueda constante de la perfección siendo esto las bases del éxito en la vida de un artista. >> Escribe Gonzalo Arturo Molina del valioso acordeonero.

Juan Mario de la Espriella Salcedo, nació un 26 de Febrero de 1973 en el hogar formado por Carlos Adolfo de la Espriella y Rosario Salcedo Macias en la ciudad de Sincelejo capital del departamento de Sucre. Su padre fue abogado de la Empresa Colombiana de Petróleos y un reconocido político de las tierras sabaneras, llegando en alguna ocasión a ser Gobernador encargado del departamento. Su mamá Barranquillera de nacimiento e hija de una mujer que se caracterizó por ejecutar brillantemente el piano, heredo en el, la vena musical y cultivó desde niño los valores que hoy son su carta de presentación. << Juan Mario siempre tuvo una afición particular por la música – Relata su mama – cuando tenia tres años recuerdo que para la inauguración del apartamento donde vivió gran parte de su vida, hicimos una fiesta que contó con la participación de Los Hermanos Zuleta & Alejandro Duran, siendo las dos y media de la mañana cuando la celebración llegaba a su fin, fue el momento escogido para conciliar el sueño. Desde esa edad mostró un interés excesivo por la música, en especial la favorita de su padre, la vallenata. >>

El tiempo transcurría y la afición de Juan Mario por el instrumento oriundo de Alemania se acrecentaba al punto de pedirle a su tía-madrina quien realizaba un viaje a Europa, un acordeón de dos líneas donde sacaría las primeras notas de la canción interpretada por Alejandro Duran, Elvia Maria, que por ese momento fascinaba el oído del naciente músico. Paralelamente al gusto que empezaba a germinar en su vida, iniciaba sus estudios primarios en el colegio La Salle donde siempre fue identificado como un niño calmado, culto y tolerante, fruto de la educación que desde la casa le impartían sus padres. << Desde que recibió por primera vez clases formales de acordeón – Relata su madre – por gestiones que adelantó su padre con un amigo personal de nombre Rodrigo Ortega, se desarrolló en el la necesidad apremiante de ejercitar lo aprendido al momento de llegar a la casa, pasaba horas enteras encerrado en su cuarto con la meta clara de ser algún día reconocido por su ejecución del acordeón. La primera canción que salio de su acordeón fue Maria Espejo y ese momento quedará para siempre en la memoria de JuanMa. Para ese momento la vida del inédito acordeonero trascurría en los salones de clases de uno de los más prestigiosos colegios de la capital del país, el Washington School de donde se titulo bachiller académico cuando terminaba la década del noventa.

El primer acordeón que logró conseguir nació producto de la venta de unas cadenas de oro que conservaba como recuerdo y los pesos que su padre le obsequió al ver que ese instrumento era el que daba sentido a su existencia. Cuando tuvo el conocimiento propio de las nociones básicas que debe tener un acordeonero, iniciaron las primeras serenatas a las jovencitas que por esa época eran el encanto de sus amigos y acompañado de cantantes de origen costeño amenizó sus primeras parrandas privadas, donde empezó a perfilarse en el, el estilo particular que caracteriza la escuela de Gonzalo Arturo Molina, Rey de Reyes del Festival mas importante con que cuenta el folclor vallenato. << Juancho es el alumno mas aventajado con que cuenta la escuela del Cocha Molina – Relata Dionisio de la Cruz – recuerdo cuando Gonzalo Arturo hacia pareja musical con Iván Villazón, se presentaron en una discoteca capitalina; mientras nosotros bailábamos y disfrutábamos el espectáculo, el se mantuvo fascinado toda la noche viendo la ejecución de quien siempre fue su ídolo. Al terminar el espectáculo se le acercó y conversando le hizo saber las inquietudes que por esa época tenia en la ejecución del acordeón. A los 18 años ya contaba con un grupo de alumnos funcionarios de la empresa de Acueducto de Bogota, a quienes pacientemente instruyó las primeras nociones del instrumento de origen Alemán.

Cuando iniciaba la década del 90, sucedieron dos hechos que imprimieron a su vida las bases que fortificaron la personalidad que hoy es de mostrar. La muerte de su padre y la decisión de abandonar la carrera de Comunicación Social que adelantaba en la Universidad Externado de Colombia, cuando cursaba el primer semestre; marcaron la apertura de su carrera profesional dentro del vallenato. Juan Mario dio inicio a su carrera universitaria – Dice Carlos H. de la Espriella – Por la presión que ejercimos mi mama y yo; la idea que se inclinase por la música como su profesión no era del agrado de la familia. Pero la perseverancia y la proyección musical que en ese momentos percibimos en el, nos motivó a manifestarle el apoyo incondicional para que se desarrollase musicalmente. Desde ese momento se entregó totalmente a su instrumento, esperando que le llegara el momento de exponer sus conocimientos en la grabación de un trabajo musical. Las gestiones se adelantaron, logrando que Miguel Cabrera, cantante proveniente de las mismas sabanas de donde es oriundo Juancho, formara parte de la pareja musical que en 1994 lanzara la producción que se tituló Pedacito de mi vida bajo el nombre de Los Tremendos del Vallenato.

En ese momento el horizonte parecía aclarar el futuro de De la Espriella dentro de la música vallenata, se realizaron las primeras presentaciones de la agrupación en Bogota, Sincelejo y los alrededores con notable éxito, situación que se prolongó por año y medio debido a la aceptación que hubo en la sabana del trabajo realizado. Cuando transcurría el año 1996 llegó la segunda producción que llevó como titulo Lo mejor que tengo, la calidad de los compositores y los arreglos realizados a la producción por parte de Juancho, dejaron ver la calidad que se evidenciaría mas adelante en el. << Juan Mario es una persona muy dedicada a su instrumento. – Comenta Miguel Cabrera - Las primeras visitas que realicé a su apartamento en Bogota, siempre lo encontré con el acordeón terciado al pecho. Para la grabación de nuestro primer trabajo discográfico el director de Artistas y Repertorios de la casa disquera (Sonolux) mostró inconformidad por su juventud; pero en el momento que escuchó la nota y el estilo, no presentó más reparos y se pudieron lanzar al mercado tres producciones que marcaron el inicio de su carrera musical y una amistad que en ningún momento ha desvanecido >> La casa disquera que representaba los intereses musicales de los artistas, en vista de la consecución de los objetivos decide darle vida al tercer y ultimo trabajo de los tremendos del vallenato, que marcaría el ultimo capitulo de la historia que llevaban los artistas.

Con la madurez que le concedía haber participado en tres grabaciones y la firme intención de participar en un proyecto que lo llevara a ser conocido en las tierras valduparences, emprendió el camino con Pedro Rafael Manjarres, quien para esa época terminaba sus estudios de odontología en la capital del país y mostraba gran proyección debido a su timbre de voz. La unión dio como fruto Una nueva generación, del que se desprendió tu negro te quiere como éxito inmediato en las emisoras de la ciudad de Valledupar. La introducción que realiza el acordeón en ese tema, ha sido destacada por muchos críticos del vallenato, como una obra maestra de Juan Mario. << La lucha que tuvo que afrontar Juancho – Comenta Carlos Bloom – para la grabación de su primer trabajo discográfico al lado de Peter fue recompensada al momento que el disco compacto salio al mercado; el reconocimiento que llegó a conseguir en Barranquilla y Valledupar fue significativo y las puertas empezaron a abrirse en el mundo vallenato. Pienso que desde ese momento empezó a observarse en el un progreso notable a medida que pasaron los años hasta llegar a convertirse en el acordeonero de mayor aceptación dentro de los seguidores del vallenato alegre y juvenil que interpreta.

Inolvidable fue el nombre escogido para darle vida al segundo disco compacto con Peter Manjarres, del que se destacaron las canciones La callejera, Que dolor y El mal herido por su magistral ejecución del acordeón, imprimiéndole notas juveniles y alegres que empezaron a proyectar al joven Sincelejano como revelación en la ejecución del acordeón para los expertos en el tema. Ya en ese instante el reconocimiento de la pareja musical se extendía hacia toda la costa Atlántica Colombiana, logrando con ello un posicionamiento en el mercado del disco importante. El efecto De la Espriella comenzaba apoderarse del odio de los apasionados de un acordeón que trajese consigo notas alegres y melodiosas; fue por ello que los dos últimos trabajos discográficos que grabó al lado de Manjarres, se advirtieron verdaderas obras que quedaron para los libros del vallenato, como la ejecución que presentó Juan Mario en el éxito nacional, Paseo en Concordia. << En un sentimiento nuevo y Llego el momento – relata Emilio Núñez – Se encuentra el estilo que identificó al vallenato de esta nueva generación, el acordeón que interpreta Juan Mario en esos dos trabajos es muy fresca e impone un estilo que la música vallenata necesitaba, pienso que sus raíces sabaneras y el talento inherente que posee hacen una combinación perfecta que cala bien entre los seguidores del lindo folclor que tiene sede a Valledupar pero es particularmente reconocido en toda Colombia. Las circunstancias de la vida llevaron a que la unión que se había mantenido por más de 4 años llegará a su fin cuando terminaba el año 2002.

Después de un mes de conversaciones y meditaciones decide unirse a un joven nacido en Urumita que por ese momento despertaba los mejores comentarios por su carisma y talento en el canto. Silvestre Dangond fue desde un 28 de diciembre de 2002, la pareja musical de Juancho de la Espriella; iniciándose un asenso significativo en la vida del acordeonero. << La unión con Silvestre – Comenta Juancho – Desde un principio estuvo marcada por la comunión que hubo con el publico amante del vallenato, esa ha sido la razón que mas ha influido en el éxito que hemos mantenido desde que comenzamos nuestro camino juntos. Pienso que el cantante que mas realce le ha dado a mi estilo musical ha sido el y por eso quedan cortas las palabras de agradecimiento por haber fijado sus horizontes a mi lado. >>

Con la grabación de Lo mejor para los dos, da inicio a la carrera que lo encumbra rápidamente a los primeros lugares de preferencia entre los seguidores de la música vallenata. En ese instante su nota sobresale por la frescura que le imprime, llegando a ser escuchado detenidamente por el Cacique de la Junta, Diomedes Díaz, quien por ese momento buscaba afanadamente un acordeonero que diera vida a la producción musical que mas tarde se titularía Pidiendo Vía. Ese trabajo marcó el reconocimiento que le hacia falta para llegar a la cúspide del folclor vallenato. Cuatro discos de Platino por las magnificas ventas, sentir el orgullo que genera haber grabado un disco compacto con el cantante mas grande de todos los tiempos de la música insignia de la tierra Colombiana y ser uno de los pocos acordeoneros que logra tener en el mercado del disco, tres producciones musicales en un año; eran motivos de alegría para quien solo anhelaba continuar trabajando para mantener vivo su estilo dentro del folclor. El acordeón de que se ejecuta en pidiendo vía – Reconoce Omar Geles – Es vallenata pero introduce la frescura que en ese momento necesitaba el cantante mas grande de la música vallenata, las notas emitidas en ese trabajo musical junto con los arreglos bien direccionados por Juan, hacen que sin duda alguna esa producción haya sido la mejor que Diomedes Díaz haya presentado en los últimos años. Además su estilo se acomodaba fácilmente al que en ese momento requería el cacique. Juan Mario se consagró con la grabación de ese disco compacto y desde ese momento demostró que tenia los meritos suficientes para ser reconocido por su modo de ejecutar el instrumento líder en el vallenato.

Los problemas legales que presentaba el ídolo de multitudes y la buena aceptación que estaba teniendo la unión con Silvestre, lo llevaron a continuar con el proyecto musical que había iniciado un par de meses atrás. Fue así como nació, Más unidos que nunca en julio de 2004. Con un acordeón más experimentada y apreciada por los exigentes seguidores de este genero musical, empieza a consolidar su estilo, llegando a ser galardonado por segundo año consecutivo como el acordeonero del año, para el exigente jurado de los prestigiosos premios Luna. Juan es para mi – Confiesa Silvestre Dangond – Un acordeonero poseedor de una calidad humana y artística envidiable; pienso que la dedicación que presenta es fácilmente recompensada con la creatividad con la que cuenta y eso lo hace diferente ante los demás acordeoneros. La persona que en ese momento creyó en mis cualidades tuvo la facilidad de compenetrarse con mi estilo, haciendo que la aceptación que presentaron desde el primer instante los seguidores del buen vallenato fuese instantánea.

Al radicarse en la ciudad de Valledupar, conoce a la persona que desde ese momento fue bastión importante para la superación de innumerables inconvenientes que se habían presentado en su vida, con quien un 23 de abril de 2005 contrae matrimonio en una iglesia de la capital del departamento del Cesar. << Juanma es para mi – Relata Doly Caliz -- una persona muy especial por su temperamento noble, sencillez y creencia en Dios. Vive por el vallenato y para el vallenato, pasando largas horas con el acordeón ensayando preferiblemente durante las noches. Mantiene una grabadora dentro de sus cosas personales y si tiene una idea, la plasma con los sonidos que emite su boca para después sacarla en su acordeón. Como esposo es respetuoso, cariñoso, detallista, organizado y consentido. >>

El momento de demostrar que su llegada al sitial de honor guardado para pocos acordeoneros en este folclor llega con Ponte a la moda. << A partir de la experiencia de la grabación de mi último trabajo musical con Silvestre Dangond – Concluye Juancho de la Espriella -- han crecido las esperanzas y las ganas de que el vallenato regrese a su forma original. El mayor orgullo que pude sentir después de haber terminado de introducir las notas de mi acordeón en el disco es haberlo tocado de una forma vallenata sin perder lo juvenil y comercial que ha caracterizado mi estilo. Después de 15 años de carrera siento que los amantes del buen vallenato empezaron a fijarse en mi estilo cuando realicé las dos ultimas grabaciones al lado de Peter Manjarres y se multiplicaron en los últimos años a raíz del buen manejo de mi acordeón en los trabajos con Diomedes Díaz y Silvestre Dangond. Por esa razón seguiré trabajando con responsabilidad para mantenerme en el sitial que mis seguidores me han dado y por la oportunidad que me entrego el todopoderoso al realizar todos los sueños que mantuve desde que veía y escuchaba el acordeón de mi gran amigo Gonzalo Arturo Molina acompañado del mas grande de todos los tiempos, Diomedes Díaz. “Si en algún día pasa el momento especial que estoy teniendo comercialmente, siempre le he pedido a Dios que el sentir por la música vallenata nunca desvanezca”


Realizador Biográfico
Adrian Camilo Lanzziano Lanzziano

Agradecimientos a:
Sra. Rosario Salcedo Madre
Doly Caliz Esposa
Carlos H. de la Espriella Hermano Mayor
Gonzalo Arturo Molina Acordeonero y amigo personal
Silvestre Dangond Cantante y actual compañero de formula
Carlos Bloom Manager
Omar Geles Acordeonero
Miguel Cabrera Cantante y primer compañero de formula
Emilio Núñez Director de en Sincelejo
Dionisio de la Cruz Amigo

Agradecimientos Especiales a:
Cristian Robles & Jaime Dangond

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Juan Mario de la Espriella Salcedo (1973 - ) Un acordeón nacido en la sabana que llegó al vallenato para quedarse

Fuente: Adrian Camilo Lanzziano Lanzziano | Fecha: 2005-12-13 | Visitas: 33510

Juan Mario de la Espriella Salcedo (1973 - ) Un acordeón nacido en la sabana que llegó al vallenato para quedarse

El acordeón de Juancho de la Espriella es notable dentro de muchas que hoy hacen aportes al folclor de la tierra de Francisco el Hombre, su estilo alegre, picado, siempre esta acompañando melodiosamente la voz y sus remates conservan la cadencia vallenata; además esta bien compenetrado con la percusión logrando gran armonía al momento de hacer los cortes. Sus notas tienen buen contenido vallenato al estar siempre exponiendo los bajos del acordeón, algo que ha rescatado y con sus melodías sencillas pero cadenciosas logra tener mucha aceptación dentro del exigente publico vallenato. Su origen sabanero le hace grandes aportes a la hora de combinar el vallenato con los instrumentos de viento. Pero lo mas importante de el, es su sencillez, calidad humana y su búsqueda constante de la perfección siendo esto las bases del éxito en la vida de un artista. >> Escribe Gonzalo Arturo Molina del valioso acordeonero.

Juan Mario de la Espriella Salcedo, nació un 26 de Febrero de 1973 en el hogar formado por Carlos Adolfo de la Espriella y Rosario Salcedo Macias en la ciudad de Sincelejo capital del departamento de Sucre. Su padre fue abogado de la Empresa Colombiana de Petróleos y un reconocido político de las tierras sabaneras, llegando en alguna ocasión a ser Gobernador encargado del departamento. Su mamá Barranquillera de nacimiento e hija de una mujer que se caracterizó por ejecutar brillantemente el piano, heredo en el, la vena musical y cultivó desde niño los valores que hoy son su carta de presentación. << Juan Mario siempre tuvo una afición particular por la música – Relata su mama – cuando tenia tres años recuerdo que para la inauguración del apartamento donde vivió gran parte de su vida, hicimos una fiesta que contó con la participación de Los Hermanos Zuleta & Alejandro Duran, siendo las dos y media de la mañana cuando la celebración llegaba a su fin, fue el momento escogido para conciliar el sueño. Desde esa edad mostró un interés excesivo por la música, en especial la favorita de su padre, la vallenata. >>

El tiempo transcurría y la afición de Juan Mario por el instrumento oriundo de Alemania se acrecentaba al punto de pedirle a su tía-madrina quien realizaba un viaje a Europa, un acordeón de dos líneas donde sacaría las primeras notas de la canción interpretada por Alejandro Duran, Elvia Maria, que por ese momento fascinaba el oído del naciente músico. Paralelamente al gusto que empezaba a germinar en su vida, iniciaba sus estudios primarios en el colegio La Salle donde siempre fue identificado como un niño calmado, culto y tolerante, fruto de la educación que desde la casa le impartían sus padres. << Desde que recibió por primera vez clases formales de acordeón – Relata su madre – por gestiones que adelantó su padre con un amigo personal de nombre Rodrigo Ortega, se desarrolló en el la necesidad apremiante de ejercitar lo aprendido al momento de llegar a la casa, pasaba horas enteras encerrado en su cuarto con la meta clara de ser algún día reconocido por su ejecución del acordeón. La primera canción que salio de su acordeón fue Maria Espejo y ese momento quedará para siempre en la memoria de JuanMa. Para ese momento la vida del inédito acordeonero trascurría en los salones de clases de uno de los más prestigiosos colegios de la capital del país, el Washington School de donde se titulo bachiller académico cuando terminaba la década del noventa.

El primer acordeón que logró conseguir nació producto de la venta de unas cadenas de oro que conservaba como recuerdo y los pesos que su padre le obsequió al ver que ese instrumento era el que daba sentido a su existencia. Cuando tuvo el conocimiento propio de las nociones básicas que debe tener un acordeonero, iniciaron las primeras serenatas a las jovencitas que por esa época eran el encanto de sus amigos y acompañado de cantantes de origen costeño amenizó sus primeras parrandas privadas, donde empezó a perfilarse en el, el estilo particular que caracteriza la escuela de Gonzalo Arturo Molina, Rey de Reyes del Festival mas importante con que cuenta el folclor vallenato. << Juancho es el alumno mas aventajado con que cuenta la escuela del Cocha Molina – Relata Dionisio de la Cruz – recuerdo cuando Gonzalo Arturo hacia pareja musical con Iván Villazón, se presentaron en una discoteca capitalina; mientras nosotros bailábamos y disfrutábamos el espectáculo, el se mantuvo fascinado toda la noche viendo la ejecución de quien siempre fue su ídolo. Al terminar el espectáculo se le acercó y conversando le hizo saber las inquietudes que por esa época tenia en la ejecución del acordeón. A los 18 años ya contaba con un grupo de alumnos funcionarios de la empresa de Acueducto de Bogota, a quienes pacientemente instruyó las primeras nociones del instrumento de origen Alemán.

Cuando iniciaba la década del 90, sucedieron dos hechos que imprimieron a su vida las bases que fortificaron la personalidad que hoy es de mostrar. La muerte de su padre y la decisión de abandonar la carrera de Comunicación Social que adelantaba en la Universidad Externado de Colombia, cuando cursaba el primer semestre; marcaron la apertura de su carrera profesional dentro del vallenato. Juan Mario dio inicio a su carrera universitaria – Dice Carlos H. de la Espriella – Por la presión que ejercimos mi mama y yo; la idea que se inclinase por la música como su profesión no era del agrado de la familia. Pero la perseverancia y la proyección musical que en ese momentos percibimos en el, nos motivó a manifestarle el apoyo incondicional para que se desarrollase musicalmente. Desde ese momento se entregó totalmente a su instrumento, esperando que le llegara el momento de exponer sus conocimientos en la grabación de un trabajo musical. Las gestiones se adelantaron, logrando que Miguel Cabrera, cantante proveniente de las mismas sabanas de donde es oriundo Juancho, formara parte de la pareja musical que en 1994 lanzara la producción que se tituló Pedacito de mi vida bajo el nombre de Los Tremendos del Vallenato.

En ese momento el horizonte parecía aclarar el futuro de De la Espriella dentro de la música vallenata, se realizaron las primeras presentaciones de la agrupación en Bogota, Sincelejo y los alrededores con notable éxito, situación que se prolongó por año y medio debido a la aceptación que hubo en la sabana del trabajo realizado. Cuando transcurría el año 1996 llegó la segunda producción que llevó como titulo Lo mejor que tengo, la calidad de los compositores y los arreglos realizados a la producción por parte de Juancho, dejaron ver la calidad que se evidenciaría mas adelante en el. << Juan Mario es una persona muy dedicada a su instrumento. – Comenta Miguel Cabrera - Las primeras visitas que realicé a su apartamento en Bogota, siempre lo encontré con el acordeón terciado al pecho. Para la grabación de nuestro primer trabajo discográfico el director de Artistas y Repertorios de la casa disquera (Sonolux) mostró inconformidad por su juventud; pero en el momento que escuchó la nota y el estilo, no presentó más reparos y se pudieron lanzar al mercado tres producciones que marcaron el inicio de su carrera musical y una amistad que en ningún momento ha desvanecido >> La casa disquera que representaba los intereses musicales de los artistas, en vista de la consecución de los objetivos decide darle vida al tercer y ultimo trabajo de los tremendos del vallenato, que marcaría el ultimo capitulo de la historia que llevaban los artistas.

Con la madurez que le concedía haber participado en tres grabaciones y la firme intención de participar en un proyecto que lo llevara a ser conocido en las tierras valduparences, emprendió el camino con Pedro Rafael Manjarres, quien para esa época terminaba sus estudios de odontología en la capital del país y mostraba gran proyección debido a su timbre de voz. La unión dio como fruto Una nueva generación, del que se desprendió tu negro te quiere como éxito inmediato en las emisoras de la ciudad de Valledupar. La introducción que realiza el acordeón en ese tema, ha sido destacada por muchos críticos del vallenato, como una obra maestra de Juan Mario. << La lucha que tuvo que afrontar Juancho – Comenta Carlos Bloom – para la grabación de su primer trabajo discográfico al lado de Peter fue recompensada al momento que el disco compacto salio al mercado; el reconocimiento que llegó a conseguir en Barranquilla y Valledupar fue significativo y las puertas empezaron a abrirse en el mundo vallenato. Pienso que desde ese momento empezó a observarse en el un progreso notable a medida que pasaron los años hasta llegar a convertirse en el acordeonero de mayor aceptación dentro de los seguidores del vallenato alegre y juvenil que interpreta.

Inolvidable fue el nombre escogido para darle vida al segundo disco compacto con Peter Manjarres, del que se destacaron las canciones La callejera, Que dolor y El mal herido por su magistral ejecución del acordeón, imprimiéndole notas juveniles y alegres que empezaron a proyectar al joven Sincelejano como revelación en la ejecución del acordeón para los expertos en el tema. Ya en ese instante el reconocimiento de la pareja musical se extendía hacia toda la costa Atlántica Colombiana, logrando con ello un posicionamiento en el mercado del disco importante. El efecto De la Espriella comenzaba apoderarse del odio de los apasionados de un acordeón que trajese consigo notas alegres y melodiosas; fue por ello que los dos últimos trabajos discográficos que grabó al lado de Manjarres, se advirtieron verdaderas obras que quedaron para los libros del vallenato, como la ejecución que presentó Juan Mario en el éxito nacional, Paseo en Concordia. << En un sentimiento nuevo y Llego el momento – relata Emilio Núñez – Se encuentra el estilo que identificó al vallenato de esta nueva generación, el acordeón que interpreta Juan Mario en esos dos trabajos es muy fresca e impone un estilo que la música vallenata necesitaba, pienso que sus raíces sabaneras y el talento inherente que posee hacen una combinación perfecta que cala bien entre los seguidores del lindo folclor que tiene sede a Valledupar pero es particularmente reconocido en toda Colombia. Las circunstancias de la vida llevaron a que la unión que se había mantenido por más de 4 años llegará a su fin cuando terminaba el año 2002.

Después de un mes de conversaciones y meditaciones decide unirse a un joven nacido en Urumita que por ese momento despertaba los mejores comentarios por su carisma y talento en el canto. Silvestre Dangond fue desde un 28 de diciembre de 2002, la pareja musical de Juancho de la Espriella; iniciándose un asenso significativo en la vida del acordeonero. << La unión con Silvestre – Comenta Juancho – Desde un principio estuvo marcada por la comunión que hubo con el publico amante del vallenato, esa ha sido la razón que mas ha influido en el éxito que hemos mantenido desde que comenzamos nuestro camino juntos. Pienso que el cantante que mas realce le ha dado a mi estilo musical ha sido el y por eso quedan cortas las palabras de agradecimiento por haber fijado sus horizontes a mi lado. >>

Con la grabación de Lo mejor para los dos, da inicio a la carrera que lo encumbra rápidamente a los primeros lugares de preferencia entre los seguidores de la música vallenata. En ese instante su nota sobresale por la frescura que le imprime, llegando a ser escuchado detenidamente por el Cacique de la Junta, Diomedes Díaz, quien por ese momento buscaba afanadamente un acordeonero que diera vida a la producción musical que mas tarde se titularía Pidiendo Vía. Ese trabajo marcó el reconocimiento que le hacia falta para llegar a la cúspide del folclor vallenato. Cuatro discos de Platino por las magnificas ventas, sentir el orgullo que genera haber grabado un disco compacto con el cantante mas grande de todos los tiempos de la música insignia de la tierra Colombiana y ser uno de los pocos acordeoneros que logra tener en el mercado del disco, tres producciones musicales en un año; eran motivos de alegría para quien solo anhelaba continuar trabajando para mantener vivo su estilo dentro del folclor. El acordeón de que se ejecuta en pidiendo vía – Reconoce Omar Geles – Es vallenata pero introduce la frescura que en ese momento necesitaba el cantante mas grande de la música vallenata, las notas emitidas en ese trabajo musical junto con los arreglos bien direccionados por Juan, hacen que sin duda alguna esa producción haya sido la mejor que Diomedes Díaz haya presentado en los últimos años. Además su estilo se acomodaba fácilmente al que en ese momento requería el cacique. Juan Mario se consagró con la grabación de ese disco compacto y desde ese momento demostró que tenia los meritos suficientes para ser reconocido por su modo de ejecutar el instrumento líder en el vallenato.

Los problemas legales que presentaba el ídolo de multitudes y la buena aceptación que estaba teniendo la unión con Silvestre, lo llevaron a continuar con el proyecto musical que había iniciado un par de meses atrás. Fue así como nació, Más unidos que nunca en julio de 2004. Con un acordeón más experimentada y apreciada por los exigentes seguidores de este genero musical, empieza a consolidar su estilo, llegando a ser galardonado por segundo año consecutivo como el acordeonero del año, para el exigente jurado de los prestigiosos premios Luna. Juan es para mi – Confiesa Silvestre Dangond – Un acordeonero poseedor de una calidad humana y artística envidiable; pienso que la dedicación que presenta es fácilmente recompensada con la creatividad con la que cuenta y eso lo hace diferente ante los demás acordeoneros. La persona que en ese momento creyó en mis cualidades tuvo la facilidad de compenetrarse con mi estilo, haciendo que la aceptación que presentaron desde el primer instante los seguidores del buen vallenato fuese instantánea.

Al radicarse en la ciudad de Valledupar, conoce a la persona que desde ese momento fue bastión importante para la superación de innumerables inconvenientes que se habían presentado en su vida, con quien un 23 de abril de 2005 contrae matrimonio en una iglesia de la capital del departamento del Cesar. << Juanma es para mi – Relata Doly Caliz -- una persona muy especial por su temperamento noble, sencillez y creencia en Dios. Vive por el vallenato y para el vallenato, pasando largas horas con el acordeón ensayando preferiblemente durante las noches. Mantiene una grabadora dentro de sus cosas personales y si tiene una idea, la plasma con los sonidos que emite su boca para después sacarla en su acordeón. Como esposo es respetuoso, cariñoso, detallista, organizado y consentido. >>

El momento de demostrar que su llegada al sitial de honor guardado para pocos acordeoneros en este folclor llega con Ponte a la moda. << A partir de la experiencia de la grabación de mi último trabajo musical con Silvestre Dangond – Concluye Juancho de la Espriella -- han crecido las esperanzas y las ganas de que el vallenato regrese a su forma original. El mayor orgullo que pude sentir después de haber terminado de introducir las notas de mi acordeón en el disco es haberlo tocado de una forma vallenata sin perder lo juvenil y comercial que ha caracterizado mi estilo. Después de 15 años de carrera siento que los amantes del buen vallenato empezaron a fijarse en mi estilo cuando realicé las dos ultimas grabaciones al lado de Peter Manjarres y se multiplicaron en los últimos años a raíz del buen manejo de mi acordeón en los trabajos con Diomedes Díaz y Silvestre Dangond. Por esa razón seguiré trabajando con responsabilidad para mantenerme en el sitial que mis seguidores me han dado y por la oportunidad que me entrego el todopoderoso al realizar todos los sueños que mantuve desde que veía y escuchaba el acordeón de mi gran amigo Gonzalo Arturo Molina acompañado del mas grande de todos los tiempos, Diomedes Díaz. “Si en algún día pasa el momento especial que estoy teniendo comercialmente, siempre le he pedido a Dios que el sentir por la música vallenata nunca desvanezca”


Realizador Biográfico
Adrian Camilo Lanzziano Lanzziano

Agradecimientos a:
Sra. Rosario Salcedo Madre
Doly Caliz Esposa
Carlos H. de la Espriella Hermano Mayor
Gonzalo Arturo Molina Acordeonero y amigo personal
Silvestre Dangond Cantante y actual compañero de formula
Carlos Bloom Manager
Omar Geles Acordeonero
Miguel Cabrera Cantante y primer compañero de formula
Emilio Núñez Director de en Sincelejo
Dionisio de la Cruz Amigo

Agradecimientos Especiales a:
Cristian Robles & Jaime Dangond

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Juan Mario de la Espriella Salcedo (1973 - ) Un acordeón nacido en la sabana que llegó al vallenato para quedarse

Fuente: Adrian Camilo Lanzziano Lanzziano | Fecha: 2005-12-13 | Visitas: 33510

Juan Mario de la Espriella Salcedo (1973 - ) Un acordeón nacido en la sabana que llegó al vallenato para quedarse

El acordeón de Juancho de la Espriella es notable dentro de muchas que hoy hacen aportes al folclor de la tierra de Francisco el Hombre, su estilo alegre, picado, siempre esta acompañando melodiosamente la voz y sus remates conservan la cadencia vallenata; además esta bien compenetrado con la percusión logrando gran armonía al momento de hacer los cortes. Sus notas tienen buen contenido vallenato al estar siempre exponiendo los bajos del acordeón, algo que ha rescatado y con sus melodías sencillas pero cadenciosas logra tener mucha aceptación dentro del exigente publico vallenato. Su origen sabanero le hace grandes aportes a la hora de combinar el vallenato con los instrumentos de viento. Pero lo mas importante de el, es su sencillez, calidad humana y su búsqueda constante de la perfección siendo esto las bases del éxito en la vida de un artista. >> Escribe Gonzalo Arturo Molina del valioso acordeonero.

Juan Mario de la Espriella Salcedo, nació un 26 de Febrero de 1973 en el hogar formado por Carlos Adolfo de la Espriella y Rosario Salcedo Macias en la ciudad de Sincelejo capital del departamento de Sucre. Su padre fue abogado de la Empresa Colombiana de Petróleos y un reconocido político de las tierras sabaneras, llegando en alguna ocasión a ser Gobernador encargado del departamento. Su mamá Barranquillera de nacimiento e hija de una mujer que se caracterizó por ejecutar brillantemente el piano, heredo en el, la vena musical y cultivó desde niño los valores que hoy son su carta de presentación. << Juan Mario siempre tuvo una afición particular por la música – Relata su mama – cuando tenia tres años recuerdo que para la inauguración del apartamento donde vivió gran parte de su vida, hicimos una fiesta que contó con la participación de Los Hermanos Zuleta & Alejandro Duran, siendo las dos y media de la mañana cuando la celebración llegaba a su fin, fue el momento escogido para conciliar el sueño. Desde esa edad mostró un interés excesivo por la música, en especial la favorita de su padre, la vallenata. >>

El tiempo transcurría y la afición de Juan Mario por el instrumento oriundo de Alemania se acrecentaba al punto de pedirle a su tía-madrina quien realizaba un viaje a Europa, un acordeón de dos líneas donde sacaría las primeras notas de la canción interpretada por Alejandro Duran, Elvia Maria, que por ese momento fascinaba el oído del naciente músico. Paralelamente al gusto que empezaba a germinar en su vida, iniciaba sus estudios primarios en el colegio La Salle donde siempre fue identificado como un niño calmado, culto y tolerante, fruto de la educación que desde la casa le impartían sus padres. << Desde que recibió por primera vez clases formales de acordeón – Relata su madre – por gestiones que adelantó su padre con un amigo personal de nombre Rodrigo Ortega, se desarrolló en el la necesidad apremiante de ejercitar lo aprendido al momento de llegar a la casa, pasaba horas enteras encerrado en su cuarto con la meta clara de ser algún día reconocido por su ejecución del acordeón. La primera canción que salio de su acordeón fue Maria Espejo y ese momento quedará para siempre en la memoria de JuanMa. Para ese momento la vida del inédito acordeonero trascurría en los salones de clases de uno de los más prestigiosos colegios de la capital del país, el Washington School de donde se titulo bachiller académico cuando terminaba la década del noventa.

El primer acordeón que logró conseguir nació producto de la venta de unas cadenas de oro que conservaba como recuerdo y los pesos que su padre le obsequió al ver que ese instrumento era el que daba sentido a su existencia. Cuando tuvo el conocimiento propio de las nociones básicas que debe tener un acordeonero, iniciaron las primeras serenatas a las jovencitas que por esa época eran el encanto de sus amigos y acompañado de cantantes de origen costeño amenizó sus primeras parrandas privadas, donde empezó a perfilarse en el, el estilo particular que caracteriza la escuela de Gonzalo Arturo Molina, Rey de Reyes del Festival mas importante con que cuenta el folclor vallenato. << Juancho es el alumno mas aventajado con que cuenta la escuela del Cocha Molina – Relata Dionisio de la Cruz – recuerdo cuando Gonzalo Arturo hacia pareja musical con Iván Villazón, se presentaron en una discoteca capitalina; mientras nosotros bailábamos y disfrutábamos el espectáculo, el se mantuvo fascinado toda la noche viendo la ejecución de quien siempre fue su ídolo. Al terminar el espectáculo se le acercó y conversando le hizo saber las inquietudes que por esa época tenia en la ejecución del acordeón. A los 18 años ya contaba con un grupo de alumnos funcionarios de la empresa de Acueducto de Bogota, a quienes pacientemente instruyó las primeras nociones del instrumento de origen Alemán.

Cuando iniciaba la década del 90, sucedieron dos hechos que imprimieron a su vida las bases que fortificaron la personalidad que hoy es de mostrar. La muerte de su padre y la decisión de abandonar la carrera de Comunicación Social que adelantaba en la Universidad Externado de Colombia, cuando cursaba el primer semestre; marcaron la apertura de su carrera profesional dentro del vallenato. Juan Mario dio inicio a su carrera universitaria – Dice Carlos H. de la Espriella – Por la presión que ejercimos mi mama y yo; la idea que se inclinase por la música como su profesión no era del agrado de la familia. Pero la perseverancia y la proyección musical que en ese momentos percibimos en el, nos motivó a manifestarle el apoyo incondicional para que se desarrollase musicalmente. Desde ese momento se entregó totalmente a su instrumento, esperando que le llegara el momento de exponer sus conocimientos en la grabación de un trabajo musical. Las gestiones se adelantaron, logrando que Miguel Cabrera, cantante proveniente de las mismas sabanas de donde es oriundo Juancho, formara parte de la pareja musical que en 1994 lanzara la producción que se tituló Pedacito de mi vida bajo el nombre de Los Tremendos del Vallenato.

En ese momento el horizonte parecía aclarar el futuro de De la Espriella dentro de la música vallenata, se realizaron las primeras presentaciones de la agrupación en Bogota, Sincelejo y los alrededores con notable éxito, situación que se prolongó por año y medio debido a la aceptación que hubo en la sabana del trabajo realizado. Cuando transcurría el año 1996 llegó la segunda producción que llevó como titulo Lo mejor que tengo, la calidad de los compositores y los arreglos realizados a la producción por parte de Juancho, dejaron ver la calidad que se evidenciaría mas adelante en el. << Juan Mario es una persona muy dedicada a su instrumento. – Comenta Miguel Cabrera - Las primeras visitas que realicé a su apartamento en Bogota, siempre lo encontré con el acordeón terciado al pecho. Para la grabación de nuestro primer trabajo discográfico el director de Artistas y Repertorios de la casa disquera (Sonolux) mostró inconformidad por su juventud; pero en el momento que escuchó la nota y el estilo, no presentó más reparos y se pudieron lanzar al mercado tres producciones que marcaron el inicio de su carrera musical y una amistad que en ningún momento ha desvanecido >> La casa disquera que representaba los intereses musicales de los artistas, en vista de la consecución de los objetivos decide darle vida al tercer y ultimo trabajo de los tremendos del vallenato, que marcaría el ultimo capitulo de la historia que llevaban los artistas.

Con la madurez que le concedía haber participado en tres grabaciones y la firme intención de participar en un proyecto que lo llevara a ser conocido en las tierras valduparences, emprendió el camino con Pedro Rafael Manjarres, quien para esa época terminaba sus estudios de odontología en la capital del país y mostraba gran proyección debido a su timbre de voz. La unión dio como fruto Una nueva generación, del que se desprendió tu negro te quiere como éxito inmediato en las emisoras de la ciudad de Valledupar. La introducción que realiza el acordeón en ese tema, ha sido destacada por muchos críticos del vallenato, como una obra maestra de Juan Mario. << La lucha que tuvo que afrontar Juancho – Comenta Carlos Bloom – para la grabación de su primer trabajo discográfico al lado de Peter fue recompensada al momento que el disco compacto salio al mercado; el reconocimiento que llegó a conseguir en Barranquilla y Valledupar fue significativo y las puertas empezaron a abrirse en el mundo vallenato. Pienso que desde ese momento empezó a observarse en el un progreso notable a medida que pasaron los años hasta llegar a convertirse en el acordeonero de mayor aceptación dentro de los seguidores del vallenato alegre y juvenil que interpreta.

Inolvidable fue el nombre escogido para darle vida al segundo disco compacto con Peter Manjarres, del que se destacaron las canciones La callejera, Que dolor y El mal herido por su magistral ejecución del acordeón, imprimiéndole notas juveniles y alegres que empezaron a proyectar al joven Sincelejano como revelación en la ejecución del acordeón para los expertos en el tema. Ya en ese instante el reconocimiento de la pareja musical se extendía hacia toda la costa Atlántica Colombiana, logrando con ello un posicionamiento en el mercado del disco importante. El efecto De la Espriella comenzaba apoderarse del odio de los apasionados de un acordeón que trajese consigo notas alegres y melodiosas; fue por ello que los dos últimos trabajos discográficos que grabó al lado de Manjarres, se advirtieron verdaderas obras que quedaron para los libros del vallenato, como la ejecución que presentó Juan Mario en el éxito nacional, Paseo en Concordia. << En un sentimiento nuevo y Llego el momento – relata Emilio Núñez – Se encuentra el estilo que identificó al vallenato de esta nueva generación, el acordeón que interpreta Juan Mario en esos dos trabajos es muy fresca e impone un estilo que la música vallenata necesitaba, pienso que sus raíces sabaneras y el talento inherente que posee hacen una combinación perfecta que cala bien entre los seguidores del lindo folclor que tiene sede a Valledupar pero es particularmente reconocido en toda Colombia. Las circunstancias de la vida llevaron a que la unión que se había mantenido por más de 4 años llegará a su fin cuando terminaba el año 2002.

Después de un mes de conversaciones y meditaciones decide unirse a un joven nacido en Urumita que por ese momento despertaba los mejores comentarios por su carisma y talento en el canto. Silvestre Dangond fue desde un 28 de diciembre de 2002, la pareja musical de Juancho de la Espriella; iniciándose un asenso significativo en la vida del acordeonero. << La unión con Silvestre – Comenta Juancho – Desde un principio estuvo marcada por la comunión que hubo con el publico amante del vallenato, esa ha sido la razón que mas ha influido en el éxito que hemos mantenido desde que comenzamos nuestro camino juntos. Pienso que el cantante que mas realce le ha dado a mi estilo musical ha sido el y por eso quedan cortas las palabras de agradecimiento por haber fijado sus horizontes a mi lado. >>

Con la grabación de Lo mejor para los dos, da inicio a la carrera que lo encumbra rápidamente a los primeros lugares de preferencia entre los seguidores de la música vallenata. En ese instante su nota sobresale por la frescura que le imprime, llegando a ser escuchado detenidamente por el Cacique de la Junta, Diomedes Díaz, quien por ese momento buscaba afanadamente un acordeonero que diera vida a la producción musical que mas tarde se titularía Pidiendo Vía. Ese trabajo marcó el reconocimiento que le hacia falta para llegar a la cúspide del folclor vallenato. Cuatro discos de Platino por las magnificas ventas, sentir el orgullo que genera haber grabado un disco compacto con el cantante mas grande de todos los tiempos de la música insignia de la tierra Colombiana y ser uno de los pocos acordeoneros que logra tener en el mercado del disco, tres producciones musicales en un año; eran motivos de alegría para quien solo anhelaba continuar trabajando para mantener vivo su estilo dentro del folclor. El acordeón de que se ejecuta en pidiendo vía – Reconoce Omar Geles – Es vallenata pero introduce la frescura que en ese momento necesitaba el cantante mas grande de la música vallenata, las notas emitidas en ese trabajo musical junto con los arreglos bien direccionados por Juan, hacen que sin duda alguna esa producción haya sido la mejor que Diomedes Díaz haya presentado en los últimos años. Además su estilo se acomodaba fácilmente al que en ese momento requería el cacique. Juan Mario se consagró con la grabación de ese disco compacto y desde ese momento demostró que tenia los meritos suficientes para ser reconocido por su modo de ejecutar el instrumento líder en el vallenato.

Los problemas legales que presentaba el ídolo de multitudes y la buena aceptación que estaba teniendo la unión con Silvestre, lo llevaron a continuar con el proyecto musical que había iniciado un par de meses atrás. Fue así como nació, Más unidos que nunca en julio de 2004. Con un acordeón más experimentada y apreciada por los exigentes seguidores de este genero musical, empieza a consolidar su estilo, llegando a ser galardonado por segundo año consecutivo como el acordeonero del año, para el exigente jurado de los prestigiosos premios Luna. Juan es para mi – Confiesa Silvestre Dangond – Un acordeonero poseedor de una calidad humana y artística envidiable; pienso que la dedicación que presenta es fácilmente recompensada con la creatividad con la que cuenta y eso lo hace diferente ante los demás acordeoneros. La persona que en ese momento creyó en mis cualidades tuvo la facilidad de compenetrarse con mi estilo, haciendo que la aceptación que presentaron desde el primer instante los seguidores del buen vallenato fuese instantánea.

Al radicarse en la ciudad de Valledupar, conoce a la persona que desde ese momento fue bastión importante para la superación de innumerables inconvenientes que se habían presentado en su vida, con quien un 23 de abril de 2005 contrae matrimonio en una iglesia de la capital del departamento del Cesar. << Juanma es para mi – Relata Doly Caliz -- una persona muy especial por su temperamento noble, sencillez y creencia en Dios. Vive por el vallenato y para el vallenato, pasando largas horas con el acordeón ensayando preferiblemente durante las noches. Mantiene una grabadora dentro de sus cosas personales y si tiene una idea, la plasma con los sonidos que emite su boca para después sacarla en su acordeón. Como esposo es respetuoso, cariñoso, detallista, organizado y consentido. >>

El momento de demostrar que su llegada al sitial de honor guardado para pocos acordeoneros en este folclor llega con Ponte a la moda. << A partir de la experiencia de la grabación de mi último trabajo musical con Silvestre Dangond – Concluye Juancho de la Espriella -- han crecido las esperanzas y las ganas de que el vallenato regrese a su forma original. El mayor orgullo que pude sentir después de haber terminado de introducir las notas de mi acordeón en el disco es haberlo tocado de una forma vallenata sin perder lo juvenil y comercial que ha caracterizado mi estilo. Después de 15 años de carrera siento que los amantes del buen vallenato empezaron a fijarse en mi estilo cuando realicé las dos ultimas grabaciones al lado de Peter Manjarres y se multiplicaron en los últimos años a raíz del buen manejo de mi acordeón en los trabajos con Diomedes Díaz y Silvestre Dangond. Por esa razón seguiré trabajando con responsabilidad para mantenerme en el sitial que mis seguidores me han dado y por la oportunidad que me entrego el todopoderoso al realizar todos los sueños que mantuve desde que veía y escuchaba el acordeón de mi gran amigo Gonzalo Arturo Molina acompañado del mas grande de todos los tiempos, Diomedes Díaz. “Si en algún día pasa el momento especial que estoy teniendo comercialmente, siempre le he pedido a Dios que el sentir por la música vallenata nunca desvanezca”


Realizador Biográfico
Adrian Camilo Lanzziano Lanzziano

Agradecimientos a:
Sra. Rosario Salcedo Madre
Doly Caliz Esposa
Carlos H. de la Espriella Hermano Mayor
Gonzalo Arturo Molina Acordeonero y amigo personal
Silvestre Dangond Cantante y actual compañero de formula
Carlos Bloom Manager
Omar Geles Acordeonero
Miguel Cabrera Cantante y primer compañero de formula
Emilio Núñez Director de en Sincelejo
Dionisio de la Cruz Amigo

Agradecimientos Especiales a:
Cristian Robles & Jaime Dangond

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